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February 02 **CAPÍTULO 10** La música del Río de la Plata.Pasamos muchos provechosos días sin hacer nada en Buenos Aires. Visitamos amigos, familia, celebré un par de veces mi cumpleaños (¡el último con el dos delante!!) mientras esperábamos pacientemente que llegaran Juanse y Lisa desde Colombia. Juntos los cuatro pasamos unos días increíbles en Montevideo, ciudad capital de la República Oriental del Uruguay. Muy a pesar de los Refutadores de Leyendas, parece ser que allá por el 1520 un marino portugués perteneciente a la expedición comandada por Fernando de Magallanes gritó al divisar el Cerro: “¡Monte vide eu!”, (Yo ví el monte, en español), bautizando así para siempre a esta moderna urbe que no perdió con los años su encanto colonial ni su Río, casi mar por estas latitudes. Nos hospedamos en un hotel cercano al casco antiguo o Ciudad Vieja, zona poblada de iglesias, plazas, teatros y una interesante vida nocturna, amurallada hasta 1829 para prevenir posibles invasiones. Pasamos los ratos entre museos, parques y playas; paseamos por el Mercado del Puerto, por la interminable Avenida Dieciocho de Julio- alternando siempre alguna cervecita con un Medio y Medio- y, cómo no, entramos al mítico estadio Centenario, sede del primer mundial de fútbol allá por 1930. Mención especial: las etílicas noches de Duro y Kalimotxo (y lo doloroso de levantarse por la mañana), De Montevideo a Buenos Aires vía ferry y de ahí trescientos kilómetros a Rosario en coche, previa escala para recoger a Diego Curtido Rendón que venía desde Bogotá. Pescaditos varios y fresquito vino blanco en La Florida, a orillas del Río Paraná, un lujo. Fotos en el Parque Independencia, en las canchas de Ñuls, de Central, en el Monumento a la Bandera, en la casa natal del Ché y vuelta para Baires. Lo que siguió fue el último viaje de los cinco juntos: Mar del Plata, en coche también, atravesando la PaMpa bonaerense (¡chicos manden el video que tenemos que verlo!). Excursiones en bici a Laguna de Los Padres, largas caminatas por la rambla, algo de playa, surf elemental y ¡los churros rellenos de Manolo!!! Chicos, muchas gracias a los tres por los increíbles días que pasamos juntos y por estar cerca en estos momentos. Se ganaron un lugar en nuestras vidas allá en Bogotá cuando nos conocimos en octubre y con este viaje ya nos hicimos hermanos. . . la próxima es en Madrid, los esperamos. ¡Traigan a Clau esta vez!! ----------- Como lo que viene en estos tres párrafos también forma parte de El Viaje quiero que quede como recuerdo en este Diario que fuimos siguiendo y que hoy cerramos. Más abajo terminamos con la mención de los viajes a Patagonia y Córdoba. **** Siempre creí que las cosas pasan por algo. La predestinación, la Mano Invisible que rige el todoslosdías y que te lleva a algún lugar con un porqué, pero no te dice cuál es. Esto pensé cuando nos vimos obligados a hacer escala en Buenos Aires antes de lo previsto debido a algún problemita de dinero y de salud de Gema, ya solucionados. Fue en noviembre. Esa misma noche cenamos con Peter. Peter nació como Pedro Nolasco Campos, en un campo cerca de Deán Funes, en la provincia argentina de Córdoba, hace hoy ochenta y dos años. Tuvo un solo hijo, Jorge Omar, mi padre, que ocupó un tiempo el piso donde viví los últimos siete años en Argentina antes de irme a España. Nada más que cinco metros de pasillo separaban mi puerta de casa de Peter, se podría hasta decir que vivimos juntos. Y estuvimos juntos hasta el final. Ayer volví con papá de Deán Funes. A mi abuelo le encantaba su campo, allá están ya sus cenizas para siempre. Agradezco aquellos problemitas de dinero y de salud que nos obligaron a hacer la escala imprevista en Buenos Aires para que yo estuviera cerca de Peter en sus últimos momentos. Ése era el porqué. Siempre creí que las cosas pasan por algo. ****** La idea original era llegar a Bariloche y El Bolsón directamente desde Mendoza en noviembre pasado. La escala obligada en Buenos Aires nos posibilitó planear este viaje con más tiempo y aire. Surgió así la gran oportunidad de ir a Patagonia junto a un grupo de amigos después de muchos años. Alquilamos un par de cabañas y pasamos unos días en Bariloche (asado cumple de Gemita incluido) y otros días en casa de mi amigo Andrés y familia en El Bolsón (gracias Negro por tu chivito y Gri por tus ricos dulces caseros). Quienes me conocen saben de mi amor y profunda adoración por Patagonia desde siempre. Fue el broche de oro a todos estos meses viajando, terminar El Viaje en Mi lugar en el Mundo, donde quiero volver con Gemita pronto y donde alguna vez terminaré mis días. Lo que siguió fueron unos días en Córdoba: Dean Funes, La Falda y Alta Gracia, visita obligada a la casa museo de Ernesto Guevara. Triste, solitario y Final- Epílogo. El día doce de febrero espero estar llegando a Madrid cerca de las tres de la tarde, hora local. Gemita lleva allá unos días en compañía de su familia, a quienes tanto extrañó desde julio. Van a cumplirse siete meses fuera de España que se fueron volando. Nos pasó de todo, pero creo que lo más importante es que crecimos. Nunca olvidaré las casitas azules de Coyoacán, ni los paseos por el río del Cañón del Sumidero, en Chiapas, ni el amanecer en el Lago Atitlán. Todavía resuenan mis oídos por los estruendos de las tormentas en San Salvador y los fuegos artificiales en la sandinista León. Cierro los ojos y me viene la imagen de Amanda en Costa Rica invitándonos a pasar unos días comunistas en su Ciudad de Panamá. Las playas del Caribe colombiano, el Tayrona, los ventajistas taxistas de Quito, la familia que volví a conocer, los amigos y ahora hermanos, los caminos aztecas, mayas e incas. . .las lagunas de todos los colores en Uyuni, mi querida, vasta y contradictoria Argentina. . . mi Río de la Plata. Gracias a todos los que en estos meses nos mandaron mails o nos dejaron mensajes en este blog. Actualizamos el álbum de fotos también, dense una vuelta. Regresamos a la vida normal en unos días. La cuestión radica en que, según lo veo, nosotros preferimos ya Vivir a la Deriva.
Gon. November 18 **CAPÍTULO 9** Argentina.¡Hola a todos!!!
Como la mayoría sabe ya llevamos un tiempo en Buenos Aires, previo paso por el Noroeste argentino. Entramos por La Quiaca, visitamos algunos pueblos de la Quebrada de Humahuaca, en la provincia de Jujuy (Purmamarca, Tilcara, etc.). Pasamos unos días en la ciudad de Salta reencontrándonos con las delicias culinarias de mi país y luego seguimos para la casa de Graciela Ponce de León, madre de mi amigo Seba, en Santa María, Catamarca, puerta de los Valles Calchaquíes. Graciela: muchas gracias por tu hospitalidad y por tus milanesas, un beso inmenso.
La siguiente parada fue en un hotel de Termas de Río Hondo, provincia de Santiago del Estero, gentileza también de Graciela. Allá pasamos unos días de hiper relax alternando baños entre la pileta de aguas termales del hotel y la de la habitación, un lujo.
San Miguel de Tucumán fue el reencuentro con la familia y con una ciudad mucho más linda de lo que recordaba. Seguimos camino dirección Mendoza para ver parientes, en especial a mi tía Coqui, y una semana después llegamos a Mi Buenos Aires Querido.
La idea en estos meses (pensamos volver a Madrid en enero) es ir un tiempo a Patagonia y sur de Chile, Montevideo (en Uruguay), Asunción del Paraguay y visitar algunas ciudades cercanas como Rosario y Mar del Plata. Estamos esperando a nuestros amigos colombianos (Juanse, Lisa y Diego) para recorrer juntos algunos de estos itinerarios. Estamos esperando también que el BBVA se digne a devolverme el dinero que nos debe. . . en fin.
Ya subimos unas pocas fotos de Argentina. La próxima actualización del blog será en un tiempo, con fotos de los lugares que nos quedan por visitar. Esperamos que nos escriban.
Con cariño,
Nosotros.
October 22 **CAPÍTULO 8** En tierra Inca.Llegamos a Cuzco casi de madrugada. Confiamos en la honestidad de la señora René que en la terminal nos subió a un taxi para llevarnos a un hotel nuevo que, al menos en el folleto, prometía. Gran oferta inauguración: treinta soles la noche, unos siete euros, por la habitación doble que normalmente cuesta cuarenta y cinco dólares ¿cómo resistirse? Una semana entera nos tiramos disfrutando de las comodidades del lugar y visitando las dieciséis atracciones (museos y ruinas) que permite el Boleto Turístico- con tarifa de estudiante gracias a la frecuente generosidad de los boleteros peruanos-. Al Valle Sagrado de los Incas le dedicamos tres días y conocimos además dos sitios imperdibles que están fuera de los recorridos habituales: el centro de investigación agrícola de Moray, una especie de anfiteatro con gradas circulares en donde los incas experimentaban con cultivos a diferentes alturas, y las Salineras de Maras. A Machu Picchu (“Montaña Vieja”, mandada a construir por el inca Pachacutec entre los años 1400-1500) llegamos tras casi dos horas de caminata ascendente desde Aguas Calientes, nuestro campamento base. Es imposible para mí definir con frases lo que se siente allá. Óscar Bech lo intento cuando escribió que Machu Picchu es un viaje a la serenidad del alma, a la eterna fusión con el cosmos (...) donde sentimos nuestra fragilidad. La ciudad, desconocida por los conquistadores, fue descubierta intacta en 1911 y gracias a esto los templos, plazas, mausoleos y la zona agrícola pueden apreciarse como pocas en Latinoamérica. Un regenerador baño en las aguas termales nos dio fuerzas y seguimos hacia Arequipa con el objetivo de ver los cóndores en el Cañón del Colca, el más profundo del planeta, dos veces más que el de Colorado. “En época de cría se los ve poco”, nos advierte un lugareño ya en el mirador. Tras varias horas de silenciosa espera pudimos ver dos de estas inmensas aves, las más grandes del mundo, desplegando sus tres metros de alas justo arriba de nuestras cabezas. Menos mal. Satisfechos nos dirigimos a Chivay en un bus escolar gentileza de un grupo de chicas que estaban en viaje de estudios y de allí seguimos para Puno, donde sentí frío por primera vez en meses. Cruzamos la frontera con los primeros rayos del sol y llegamos a Copacabana, en Bolivia, con el sublime marco del Lago Titikaka a 3880 metros, la superficie navegable más alta del mundo. Paseamos por la Isla del Sol y conocimos interesantes sitios arqueológicos de los aimara, pueblo antecesor de los incas. Temprano salimos para La Paz, caminamos la ciudad y el Valle de la Luna, para seguir, días más tarde, hacia una de las experiencias más increíbles de El Viaje: la excursión en 4x4 por el Salar de Uyuni, en el departamento de Potosí. Fueron mil trescientos kilómetros en tres días por el desierto de sal más grande que existe, alucinando con atardeceres en lagunas rojas, verdes y amarillas, comiendo carne de llama al lado de un geiser y durmiendo abajo de un millón de estrellas. Mejor ver las fotos. Jenny, Patrick, Marge, John “Yogurt Boy” and Morgan we had a great time with you, I hope to see you in Buenos Aires in December. . . See you friends!! Paramos en la frontera con Chile, a minutos de San Pedro de Atacama, y dudamos si quedarnos o seguir como teníamos planeado. Pensamos que es más atractivo seguir hasta Villazón, frontera con La Quiaca y entrar a Argentina por el Noroeste. Desde allá será entonces el próximo capítulo. Saludos a todos y no dejen de escribirnos comentarios. Los queremos y los extrañamos mucho. Gon. PD: Por "toqueteos innecesarios" en la camara algunas fotos aparecen con cualquier fecha. Pedimos perdón por las molestias que esto pueda ocasionarles. October 04 **CAPÍTULO 7** En la Mitad del Mundo.Lo que no nos pasa a nosotros no le pasa a nadie. Por motivos varios, que serían largos de explicar, ahora mismo estamos varados en Abancay, una villa recostada en los Andes centrales peruanos, llamada por los españoles Amancay ("Tierra de Reyes") y con vida previa aún a la llegada de los Incas. Faltan unas seis horas para que, esperamos, salga algún transporte que nos acerque al Cuzco, nuestro próximo destino. Aprovecho entonces para actualizar el blog y continuar desde donde nos quedamos.
Dejamos a los chicos que nos alojaron en Bogotá con las pupilas húmedas y perdidos entre besos y abrazos. Sólo nos consolaba la esperanza, ya realidad, de vernos en Baires este fin de año. Una noche de bus hasta la Cuna de Botero: Medellín, segunda ciudad colombiana, moderna, cosmopolita y con fama de gente amable y chicas guapas. Pasamos un par de días entre parques, iglesias, museos y arriba del moderno Metrocable para seguir viaje hacia el Eje Cafetero, formado por los departamentos de Quindío, Caldas y Risaralda. Pusimos sede en la capital de este último, Pereira, gentileza de Gisela y Mauricio. Gracias chicos por estar tan dispuestos en todo momento. No los olvidaremos y esperamos verlos pronto. ¡Besos a Carla!!!! Conocimos las otras dos ciudades cabecera, Armenia y Manizales, desde donde accedimos al Parque Nacional de los Nevados y subimos el volcán Nevado del Ruíz. Sin palabras. A medida que uno asciende hasta los 5100 metros (en coche la mayor parte, no nos vamos a engañar) el paisaje cambia cientos de veces, el aire escasea- a pesar del obligado acondicionamiento- y llegando a los glaciares de la cima el camino se asemeja a cráteres lunares. Nieve por todas partes y aviones debajo nuestro. Ver para creer.
Llegamos a Ipiales, frontera Sur de Colombia, con intención de seguir hacia Quito. Adiós a las chicas guapas y sus abismales escotes. Adiós a los amigos y el buen café. En Ecuador, ya estábamos avisados, el deporte nacional es estafar al turista. El "Impuesto Gringo", como lo llaman ellos, consiste en cobrarte lo que les venga en gana por cualquier servicio que utilices. Los que me conocen saben que yo de gringo tengo poco así que me tocaba pelear cada vez que pagaba un bus o un hotel. Esto condicionó un poco nuestro paso por el país, que fue breve. De Ipiales a Tulcán en taxi. De Tulcán cinco horas de turístico paseo por cada pueblito (Ibarra y Otavales están muy bien) del poblado de volcanes y árido Norte ecuatoriano hasta llegar a Quito. La ciudad se encuentra rodeada por volcanes, montañas y la loma de El Panecillo, desde donde una gigante Virgen todo lo avista. El casco histórico-colonial es muy bonito y Mitad del Mundo, ubicado a cincuenta kilómetros, es parada obligada si querés estar en los dos hemisferios a la vez. Terminado nuestro tour por la capital, y debido a las condiciones climáticas, descartamos seguir a la playa vía Guayaquil y tiramos directamente a Huaquillas, puente fronterizo con Perú. mototaxi a Migraciones, camionetita a Tumbes y 1800 Kms. hacia Lima por la Panamericana, bordeando el Pacífico de un lado y el desierto del otro. Lima, antigua capital del Virreinato del Perú fundada por Francisco Pizarro, nos encantó. Conserva buena parte de sus edificios coloniales y sus plazas, además rinde honor al verdadero Libertador de América, el general argentino Don José de San Martín (¡ya está bien de estatuas de Simón Bolivar por toda Latinoamérica!). Tres días de mega relax merecido en un hotel de verdad, con servicio de habitación, bar, etc. para luego seguir a Cuzco, a donde esperamos llegar hoy. . .
En otro viaje con más tiempo y presupuesto conoceremos Nazca. Lo que nos queda en Perú es Machu Pichu, La ciudad blanca de Arequipa, el Cañón del Colca y luego el Titicaca boliviano, La Paz, el Salar de Uyuni....y entrar a la Argentina por La Quiaca, recorrer el Noroeste.
Cada vez queda menos para pisar mi Tierra Prometida.
Gon. September 19 **CAPÍTULO 6** De la Comarca Kuna Yala a la Mágica Bogotá.Fue dejar Ciudad de Panamá y todo empezó a torcerse. Nuestro primer destino era Capurganá, una isla en el Caribe colombiano que nos serviría de puente para subir la costa. Como no existe ruta terrestre habilitada para atravesar la peligrosa selva guerrillera y entrar a Sudamérica, la opción más conveniente es llegar por aire a Puerto Obaldía (puesto militar-fronterizo panameño) y de allí buscar transporte por mar a Capurganá. Lamentablemente ese trayecto estaba saturado de pasajeros y nos vimos en la obligación de volar a Tubualá, en la comarca indígena Kuna Yala. Pésima decisión.
Bajamos del biplano en medio de la nada más inhóspita. A centímetros del mar Caribe unos siete indígenas poco amigables cargaban en sus improvisadas balsas los bultos que acababan de bajar del avión. Nos habían asegurado que desde Tubualá podríamos llegar sin problemas a Puerto Obaldía en una de las muchas lanchas a motor que encontraríamos en el aeropuerto a nuestra llegada. Ja. Ja. Nada de lanchas, nada de aeropuerto. Sólo varios regimientos de voraces y hambrientos mosquitos e indiferentes Kunas, que en vez de responder nuestros desesperados pedidos de auxilio preferían gritarse uno al otro en su lengua. Momento de desesperación Uno.
Entre señas y por cuatro dólares logramos saltar con nuestras mochilas al zozobrante tronco abierto de sesenta centímetros de ancho que utilizaban de transporte para llegar a su isla, en medio del transparente Caribe. Allí encontramos a un generoso nativo, casi hispano parlante, que nos acogió en su choza con su familia. Nos alimentó, nos dio refugio y nos ayudó a encontrar una lancha que pudiera acercarnos a Puerto Obaldía. Ya de noche, entre la oscuridad, en medio de la tormenta y habiendo visitado cada puerto indígena de la costa, arribamos a Puerto en una improvisada embarcación de mercaderías Kuna. Tardamos más de doce horas en hacer un trayecto que en vuelo directo son cincuenta minutos. Caímos rendidos del cansancio, ingenuos, sin siquiera suponer que nos esperaba lo peor.
Camino a Cartagena de Indias.
Resultó más trabajoso de lo esperado conseguir transporte a Capurganá. Las lanchas motor que salen de Puerto Obaldía con pasajeros sólo aparecen cuando llega un avión desde Ciudad de Panamá y para eso faltaban todavía dos días. Como caído del cielo llegó una embarcación desde Capurganá que accedió, previo pago de su importe, a llevarnos cuando regresara. A la mañana siguiente partimos de la isla colombiana hacia Turbo, donde ya encontraríamos ruta terrestre para subir hasta Cartagena. Momento de desesperación Dos. Tres horas de agónico viaje en una lancha doble motor al límite de combustible con cincuenta pasajeros que nunca debió salir de Capurganá. Tres horas de gritos, llantos y oraciones en medio de la tempestad, que terminaron fundidas en un emocionado abrazo al arrimar a tierra en Turbo. Prometimos solemnemente no volver a navegar en lo que queda de El Viaje.
De Turbo a Montería en la parte de atrás de una camioneta por la peor carretera que conocí en los veintiocho años que tengo, tragando tierra y bichos. Lógicamente el camino no aguantó y dos camiones literalmente se hundieron en el barro delante nuestro, volcando toda su carga de bananas y cerrando la ruta por el resto del día. Momento de desesperación Tres. Decidimos bajar de la camioneta y cruzar a pie al otro lado del accidente con la esperanza de encontrar un vehículo que se diera la vuelta y accediera a llevarnos a Montería. Con el fango hasta las rodillas y sin zapatillas logramos nuestro objetivo y cuatro horas más tarde ya estábamos en otra mini- van que nos dejaría esa misma noche en Cartagena, aunque esto nunca ocurriría. El ejército colombiano nos cortó el paso ante los ataques guerrilleros, muy activos en esa zona del Chocó: acababan de quemar tres coches a unos kilómetros. Doce horas más varados en medio de la nada, mal durmiendo en la camioneta con calor y humedad. Devorados por los afortunados mosquitos; al menos ellos cenaron. Llegamos a Cartagena de Indias a la mañana siguiente y dormimos un día entero. El merecido descanso del guerrero. ---------------- Cartagena de Indias es una ciudad colonial muy bien conservada para el turismo. Nos quedamos con sus bonitos edificios y con los vinos y cervezas gentileza de Andrés, dueño del más que recomendable restaurante Spezias. De ahí a Santa Marta, previo paso por la Barranquilla de Shakira. Inesperado encuentro con Fidel, secretario de Turismo de la ciudad, que nos invitó a conocer maravillas de la Sierra Nevada aprovechando la visita de Paola, fotógrafa de la revista Semana y ya amiga para siempre. Entre saltos y cascadas aceptamos el ofrecimiento de Paola para quedarnos en su casa de Bogotá a nuestro regreso de Caracas, Venezuela. Antes pasamos nuestra primera noche en las hamacas del Parque Tayrona, a orillas del Caribe, después de cinco horas de trecking entre las montañas de la Sierra Nevada (casi seis mil metros, las más altas del mundo a orillas de un mar). Ruinas indígenas de El Pueblito, playas desiertas, arrecifes de coral e innumerables tonos de verdes y azules, un espectáculo.
De Santa Marta casi un día de bus y controles policiales para llegar a Caracas, en Venezuela, vía Maracaibo. Allí nos esperó el calor de la familia, tan necesario a esta altura. Gracias tía Zenny a vos y a todos por amarnos, cuidarnos y malcriarnos una semana. Este encuentro significó mucho para nosotros, ojalá podamos repetirlo pronto.
Mañana por la noche salimos para Medellín, después de ir a una función del musical Cabaret, gentileza periodística de Lisa y de City TV. Entramos de Venezuela por Cúcuta y de ahí hasta Bogotá, desde donde escribo, encantado y enamorado del lugar y de los amigos. Sin duda estamos viviendo uno de los momentos más mágicos de El Viaje. Bogotá es mágica. Gracias Pao, Fabián, Lisa, Juanse, Diego, Clau y Johana por hospedarnos, por pasearnos y por las risas, son nuestro Sol en esta fría ciudad. Qué viva el ron y las arepas!! Ya lo repetiremos, vaya Dios a saber dónde.
Posdata: en el álbum Sur de Panamá, Colombia 1 y Caracas subimos las últimas fotos, no se las pierdan.
Desde Santa Fé de Bogotá, La Señora de la Cumbres, seguimos adelante. Gon. August 30 **CAPÍTULO 5** En la casa de El Ché.A poco más de una hora de León en autobús se encuentra la capital del país, Managua, nuestro siguiente destino. Destruida por dos terremotos, en 1931 y 1972, nunca fue restaurada, razón por la cuál es una “ciudad sin centro”, con escasos edificios oficiales en lo que alguna vez fue su casco. El resto son casas dispersas, grandes dimensiones de terreno sin construir y poco más. Viendo el panorama decidimos que sería mejor seguir dirección Masaya, población de folclore y artesanías, para visitar el Parque Nacional Volcán Masaya (o Popogatepe, Montaña que Arde) y la intensa actividad de su cráter. Un poco más al sur, Granada nos recibió llena de colores y edificios coloniales en medio de sus fiestas patronales. Estratégicamente ubicada, durante años sirvió como paso entre el Pacífico (por tierra) hasta el Mar Caribe a través del lago Cocibolca (Mar Dulce) y luego del río San Juan. Esto provocó que la ciudad fuera quemada y saqueada por piratas, militares de turno (William Walker a la cabeza) fundamentalmente durante la fiebre del oro. Hoy es un bonito lugar, reconstruido y turístico. Especial mención merece el paseo por las isletas del lago (formadas comentan por la erupción del Volcán Mombacho) y la Isla de Ometepe, Con unos días de playa en San Juan del Sur y sus increíbles atardeceres dimos por terminado nuestro recorrido por Nicaragua y seguimos viaje. Costa Rica es otro mundo. De hecho en la práctica se lo considera aparte de Centroamérica. Con el mismo sello en el pasaporte uno puede recorrer durante tres meses Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, pero Panamá y Costa Rica tienen fuertes controles de visados y fronteras. Lo primero que notamos fue el aumento en los precios, lo que nos motivó a dirigirnos directamente a San José y obviar el único lugar al que habríamos querido ir si las condiciones climáticas y el presupuesto hubieran sido otros, el Volcán Arenal. El país es un paraíso para los amantes del ecoturismo y las playas. Nosotros preferimos recorrer bien los bonitos parques y paseos de la Capital para luego seguir dirección Ciudad de Panamá, desde donde escribo estas líneas. * *Amanda de los Ángeles Menéndez nació dice hace cincuenta y tres años en la provincia de Chiriquí. Dice cincuenta y tres pero bien podría ser la mitad. Nació mestiza y comunista, se formó en El Salvador, en Sofía y vive en una preciosa y cálida- como ella, como casi todo por acá- casa del Corregimiento de Las Cumbres, Ciudad de Panamá. Dios nos cruzó parados en medio de una ruta tica, mientras esperábamos que levantaran los tres cadáveres y el único amasijo incandescente que instantes antes era un auto y dos camiones (accidente que evitamos por segundos, tapa de todos los diarios, llevamos la prueba). Así terminamos viviendo en el hogar de Amanda una semana entera, junto con Juan, indígena ngöbe de pura cepa. Con guía local paseamos mucho y conocimos las ruinas de Panamá Viejo, el pintoresco Casco Viejo, la parte moderna de la ciudad y el impresionante Canal. Sin embargo atesoraremos aún más las noches de buenos vinos y mejores charlas con los Camaradas y ya amigos. Gracias Carlos Wong por abrirnos la puerta de tus Historias y de la Casa Azul, cama ocasional del Che, de Gabriel García Márquez, de Hugo Chávez y de cientos de Compañeros que lucharon por Latinoamérica unida. Gracias Dídimo por enseñarnos más de Panamá. Gracias Juan por mostrarnos el amor, la disposición y la mano en la cocina de tu pueblo. Gracias Amanda, Canafi y familia por hacernos sentir parte de ustedes. La seguimos en Madrid. ------------- Continuamos hacia la isla de Capurganá, Colombia, en avioneta y lanchas, con escalas obligadas en Tubualá y Puerto Obaldía. Hasta Siempre, Compañeros.
Gon. “Español en España, panameño en Panamá y argentino en todas partes”. August 16 **CAPÍTULO 4** La Odisea.Lo primero que percibimos de Mérida, en Yucatán, fue el calor. Apenas había empezado a asomarse el sol y ya era inhumano caminar por el asfalto incandescente. Pusimos la base en esta pintoresca ciudad colonial con el objetivo de conocer dos importantes Sitios Arqueológicos: las antiguas ciudades mayas de Uxmal (la tres veces derribada y construida) y Chichén Itzá. Los dos lugares son impresionantes, aún para nosotros que no somos fanáticos ni expertos en arqueología. Sin embargo Tikal, en Guatemala, puede incluso ser más sorprendente, aunque claro, por entonces todavía no lo sabíamos. De Mérida a Progreso, tranquila playa del Golfo de México sin las olas de Zipolite pero con unos pescaditos que nada le envidian. Los últimos pescaditos en México, un país que dejamos con la promesa de regresar.
Mérida-Guatemala con escala en Chetumal (perteneciente al turístico estado de Quintana Roo), nuestra primera noche en el confortable suelo de la Estación de Autobuses y el comienzo de La Odisea.
La Odisea.
Con un amable grito el conductor del bus que nos llevaba a Guatemala informa que debemos bajar en la frontera para cumplimentar los trámites migratorios. La sorpresa viene cuando veo que quien sella los pasaportes es demasiado oscuro para ser guatemalteco y me habla en inglés. Resulta que estábamos ingresando en Belice, un país perteneciente al Commonwealth, más parecido a las islas caribeñas que al resto de Centroamérica. Un país al que espero no regresar jamás. Siendo breve: casi no cruzo la frontera porque al Sr. Oscuro, dos metros de alto y pinta de boxeador, no le caemos bien los argentinos. Dejé todo el dinero que me quedaba encima para comprar mi visado y tuve que apelar a la bondad del conductor del bus (y del resto de los pasajeros) para que me llevara de recorrida por Orange Walk buscando un cajero automático, impresindible para hacerme con los dólares beliceños necesarios para pagar luego nuestra salida del país.
Así que, sin querer, nos recorrimos Belice hasta la Capital, en el Mar Caribe, seis horas por dos de las únicas tres carreteras asfaltadas que existen. Y cien dólares americanos menos en el ya de por sí ajustado presupuesto que tenemos (20 U$S por día y por persona)
Guatemala vuelve a ser Centroamérica a Dios gracias, pensamos. Pasamos unos días en la isla de Flores- que se encuentra sobre el cálido lago Petén Itzá- nadando y visitando las ruinas de Tikal. Imponentes. La diferencia fundamental con otras zonas arqueológicas que conocimos radica en que Tikal está en medio de la selva, así que además de ver algunas partes de la ancestral ciudad (aún quedan más de cien cubiertas por árboles y tierra) se pueden escuchar los estridentes e irritantes gritos de los monos aulladores y apreciar los infinitos matices de verdes y de arañas que poblan la zona. De Flores seguimos viaje a Ciudad de Guatemala para luego transbordar a Antigua, así llamada porque fue capital del país hasta 1783. Para no asustar a nuestras madres vamos a decir que llegamos a Antigua en una pieza y con nuestras pertenencias. Obviaremos entonces comentarios acerca de los acontecimientos. Para los más curiosos diremos simplemente que si alguna vez deciden tomar un bus larga distancia en Flores tengan en cuenta que:
*Probablemente ese bus no pase,
*Probablemente cuando vayas a reclamar se rían en tu cara y te sientas en un estado de indefensión absoluto,
*Probablemente además uno de los pistoleros, mafiosos que van con armas muy habituales por estos lares, te amenace hasta de muerte.
Creo que ya asustamos a nuestras madres.
Para no hacer esto mucho más largo simplemente menciono que Antigua es una ciudad preciosa, dicen que la más linda de Latinoamérica (dicen quienes no conocen Buenos Aires, claro). De Antigua seguimos viaje destino Panajachel, pero con tres escalas no previstas que nos hicieron saltar de bus en los municipios de Chimaltenango, Quiché y Sololá. Pana (como la llaman los nativos) es la puerta a uno de los lugares más increíbles que vi en mi vida: el Lago Atitlán. Decidimos que sería mejor tomar una lancha al otro lado y estar más tranquilos. Fue una sabia decisión. San Pedro La Laguna nos acogió cinco días con sus inolvidables vistas, con su pan de banano, con el Zutuhil (dialecto maya) y con Miriam y Luís, quienes llevan las cabañas Plaza Maritza y un pedazo de nuestro corazón para siempre. Noches de risas con grupos de españoles (¡Qué envidia nos dáis!!), cervecitas y Diarios de Motocicleta. Visitamos el colorido mercado artesanal de Chichicastenango y nos fuimos llorando de Atitlán, de madrugada, como en un sueño. Hasta pronto.
Bueno creo que es suficiente por el momento. Ahora mismo estamos en Masaya, Nicaragua, previo paso (y City Taxi Tour incluido) por las tres capitales más horribles, inseguras y poco acogedoras de Centroamérica (Ciudad de Guatemala, San Salvador (El Salvador) y Tegucigalpa (Honduras). De hecho las fotos son tan feas que no las publicamos. A Nigaragua llegamos tras un paseo por ya no sé cuántos pueblos hondureños que terminó en la frontera. Nos vimos obligados a pernoctar para salir a horas tempranas hacia León, donde descansa Rubén Darío, semillero de Sandino y de la Revolución. Llegamos en plena fiesta de la Virgen Patronal, eso le sumó belleza y bullicio a una de las pocas ciudades que mantienen edificios coloniales en Nicaragua. Los terremotos, los volcanes y los huracanes se ensañaron con esta parte del mundo más que con otras.
Seguiremos informando, besos y abrazos a todos.
Gon. July 30 **CAPITULO 3** En casa del Hombre Sin Zapatos.Douglas sueña con tener un elefante. En realidad querría tener un zoológico entero, pero claro, muchos de los animales no soportarían las inclemencias climáticas de Zipolite.
Zipolite es una aldea situada a pocos kilómetros de Puerto Ángel, un pueblo de pescadores detenido en el tiempo y bañado por el océano Pacífico, a unas siete horas de curvas y vértigo desde Oaxaca. Zipolite es además refugio de Douglas desde hace veinte años, desde que el caos del DF, las responsabilidades y sus zapatos se perdieron para siempre. Creo que me podría acostumbrar a esta cabaña junto al mar, a esta hamaca, a respirar agua en vez de aire
y hasta a los vampiro-mosquitos (ver foto de la pierna de Gema como muestra). Tampoco me importaría vivir comiendo las delicias que nos traen del mar cada mañana (el atún "empanizado" y el Aujón merecen especial atención). Douglas dice que me adaptaría, que él nació hace treinta y cinco años "de ciudad y blanquito" como yo, que hasta pensaban que era yanki (de ahí su nombre). Todo será planteárselo creo ¿no? Bueno, por lo de antes se ve que me enamoré de la costa de Oaxaca, donde pasamos un tiempo que no olvidaré jamás.
Antes habíamos estado unos días en la capital del Estado, una pequeña ciudad colonial muy pintoresca, aunque oculta tras las miles de pancartas reivindicativas y gente acampando en sus calles. El conflicto es básicamente entre el gobierno local-federal y los maestros que reclaman mayor atención. Ya murieron cuatro manifestantes y el asunto llegó a tal grado que lograron suspender la tradicional "Guelaguetza", Fiesta ceremonial de consagración de los frutos de la tierra, que realizan históricamente todas las comunidades indígenas. En Oaxaca conocimos también a Lucas y Mariana, que viven en Valencia y con quienes compartimos luego, en Zipolite, una noche dificil de detallar liderada por Douglas "Ojos rojos", nuestro lider espiritual, también conocido como "El psicólogo de perros", también conocido como"El niño que iba a la escuela montado en una tortuga". Gracias Douglas por tu sabiduría y por tus conocimientos de primeros auxilios.
Casi llorando abandonamos Zipolite con dirección Pochutla, y de ahí doce horas en bus a San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
Chiapas es increible. Llevamos tres días alucinando con los paisajes (vean las fotos del paseo en lancha que hicimos por el Cañón del Sumidero, no tienen desperdicio). Desde mil metros se arrojaron hace quinientos años los antiguos pobladores de estas tierras cuando sintieron el aliento del Conquistador en su nuca. Prefirieron morir ahogados en el caudaloso Río Grijalva junto con sus familias, sus bestias y su orgullo antes que ser sojuzgados. Chiapas es además el único Estado que eligió libremente después de la Revolución anexarse a México. Esto es democracia y lo demás son tonterías. Visitamos San Juan Chamula, Zinacantán (casa del murciélado, en nahuátl) y Chiapa del Corzo. Las fotos de Zinacantán se las debemos porque sus pobladores (los tzotziles, unos treinta mil que continúan utilizando un dialecto derivado de la lengua maya y una colorida vestimenta donde abundan distintos tipos de azules y rojos) no son muy afectos a ellas. Esto es sólo un resúmen de todo lo que estamos viviendo, ya les contaremos más.
En unas horas salimos para Mérida, Yucatán. Allí pondremos el campamento para visitar distinas Zonas Arqueológicas, entre ellas Chichén Itzá. Pensando en las Ruinas que ya vimos (Teotihuacán, Monte Albán en Oaxaca) y en las que vienen, unas cuántas sólo en México y Guatemala, es que decidimos pasar por alto la zona arqueológica de Palenque y comernos las catorce horas en bus que nos separan de territorio Maya.
Por cierto, el que no tiene pelo en las fotos soy yo. Así se está más fresquito, aunque también pega más el sol.
Esto es increible, y queda mucho.
Gon.
July 21 ** CAPITULO 2** De Mèxico City a Puebla, y seguimos.....Despuès de estar cinco dìas recorriendo Mèxico City, llegamos a Puebla. Del Centro Històrico de Mèxico puedo decir q es sucio, lleno de gente, huele mal, da un poco de miedo caminar por determinados sitios, pero tiene edificios importantes q no debìamos dejar de ver, me quedo con el edificio de correos, donde se rodò una pelìcula de James Bond, je.
Los barrios ya es otra cosa, son seguros, bonitos y muy cuidados. Los q màs me gustaron fueron el Barrio Rosa, q es el barrio gay, y Polanco, mucho lujo, boutiques, y mil y un restaurantes argentinos.
El ùltimo dìa fuimos a Teotihuacàn, verdaderamente impresinantes las piràmides y la forma q tenìan de construir hace tantìsimos años. Me quemè los brazos del solazo q hacìa!!!
Dejamos Mèxico y llegamos ayer a Puebla, bonita ciudad colonial con porcelana de Talavera de la Reina. La primera impresiòn es q es un caos!!! El conductor del bus q nos llevò al centro iba como un loco, pero luego nos dimos cuenta de q todos conducen asi.....No nos costò mucho trabajo encontrar hotel barato, no es un palacio, pero no està mal.Visto el centro històrico, q es muy bonito, la verdad, seguiremos camino a Oaxaca (Oajaca), tomaremos el bus dentro de un par de horas.
Luego subiremos mas fotos.
Seguiremos en contacto!!!
Gemita. July 17 ** CAPITULO 1** Al fin!!!Ya estamos en México. Con cinco días de retraso, eso sí, gentileza de los millonarios pilotos de Iberia y sus reivindicaciones. Aunque la verdad no nos vino del todo mal porque conseguimos sacarles, de momento, 600 euros (les debo el símbolo para cuando lo encuentre) que nos vienen de maravilla, todo hay que decirlo.
Estamos parando en una habitación cerca del Zócalo y allí seguiremos los próximos tres o cuatro días. Lo mejor del hotel es que tiene TV por cable, así que volveré a ver la Copa Libertadores después de años.
Hoy domingo hubo una multitudinaria marcha en el centro de la ciudad, así que nos vinimos a un barrio alejado y tranquilo, Coyacán, que además es el más antiguo de Nueva España, residencia en su época de Hernán Cortés y de Frida Kahlo. En las fotos que pusimos- pronto vendrán más- merece especial atención la Casa Colorada, sitio que los historiadores ubican como el primer asentamiento hispano en América. Pegado a Coyacán están las casas medievales, coloridas y preciosas de San Ángel, y este cibercafé.
Bueno, es todo de momento. En los próximos días recorreremos a fondo el DF, Puebla, Veracruz, Oaxaca. . .
Besos y abrazos a todos.
Gon.
June 04 *PRÓLOGO*El próximo 10 de julio de 2006 en México DF comienza nuestro Viaje por Latinoamérica. A medida que vayamos avanzando iremos actualizando esta página con comentarios e imágenes. Serán seis meses y varios miles de kilómetros con nuestras mochilas, así que esperamos que nos escriban.
Besos y abrazos amigos.
!Allá vamos!!
"Vivir a la deriva,
sentir que todo marcha bien,
volar siempre hacia arriba,
pensar que no puedo perder".
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